Desde el pasado 1 de marzo, solo los ciudadanos estadounidenses son elegibles para recibir préstamos respaldados por la Small Business Administration (SBA)
“Esto va a destruir a miles de pequeños negocios creados por inmigrantes en la Gran Manzana”, así en pocas palabras, Frank García, portavoz de la recién conformada Coalición Multicultural de Pequeños Negocios de Nueva York, interpreta lo que pasará ante la decisión de la agencia federal de Estados Unidos encargada de ayudar a las pequeñas empresas de cerrar, por primera vez en su historia, una línea esencial de financiamiento para emprendedores empresariales y comerciales.
Desde el pasado 1 de marzo, los residentes legales, o titulares de “green card”, no son elegibles para recibir préstamos respaldados por la Small Business Administration (SBA). Técnicamente estos beneficios de créditos más blandos son conocidos como 7(a) y 504.
“Estamos en estado de shock ante esta discriminación. Esto implica que se le está cortando a miles de negocios familiares de comunidades de inmigrantes, que han creado restaurantes, bodegas, delis, peluquerías y otras iniciativas más grandes como los supermercados, la posibilidad de expandirse y crear más empleos”, destacó García.
Se estima que entre el 50% y 60% de los dueños de pequeños negocios en la ciudad de Nueva York son residentes permanentes. Específicamente cerca del 70% de los latinos, dueños de entre 10,000 y 12,000 bodegas, tienen como estatus ser portadores de la tarjeta verde.
Además, líderes empresariales calculan que se está restringiendo la aparición de nuevos modelos de negocios en una economía como la neoyorquina, caracterizada por la innovación generada por emprendedores provenientes de los cinco continentes.
La relevancia de este cambio en las normas de asignación de beneficios crediticios, específicamente para Nueva York, se puede explicar simplemente en una cifra: aproximadamente el 47% de los dueños de pequeños negocios son inmigrantes o de primera generación, de acuerdo con un balance de BoostSuite.
En la Gran Manzana, una de las urbes del país donde las iniciativas de pequeñas y medianas empresas son protagonizadas en gran parte por inmigrantes, esta decisión inyectó más dinamismo a una nueva alianza de cámaras de comercio de la ciudad de Nueva York, que ya agrupa a más de 50 cámaras comerciales, las cuales comenzaron a integrarse originalmente para hacer frente al anuncio del alcalde Zohan Mamdani de incrementar los impuestos a la propiedad residencial y comercial.
“Más del 50% de los dueños de restaurantes son inmigrantes. En vecindarios como Flushing en Queens y Washington Heights y Harlem en Manhattan, los escenarios son terribles para microempresarios hispanos y asiáticos por igual. Por eso nos estamos integrando”, refirió el activista empresarial.
Desde esta semana se están tendiendo puentes con líderes electos y particularmente con la gobernadora Kathy Hochul para establecer acciones de protección estatal ante la decisión de cortar estos préstamos a los residentes permanentes, lo cuales estaban vigentes desde 1953.
Solo el 5% de los préstamos
En los hechos, SBA no presta dinero directamente a los empresarios, sino que garantiza parte de los préstamos otorgados por bancos, cooperativas de crédito y otras instituciones financieras.
La SBA clasifica como pequeña empresa a aquellas con 500 empleados o menos, y los préstamos pueden oscilar entre 50.000 dólares y 5 millones de dólares.
Muchos de estos préstamos se utilizan para crear o expandir tiendas minoristas, restaurantes, cafeterías o franquicias, así como para servicios entre empresas en sectores que van desde la manufactura hasta el transporte.
Esto significa que si un residente permanente, aspiraba recibir un crédito para comprar el local comercial que ha rentado por años o si tenía previsto abrir otra sucursal de su negocio, tendría que acudir a bancos con tasas de interés, que casi siempre son muy altas para este tipo de negocios.
“Los residentes permanentes sólo han significado históricamente el 5% de la cartera de este tipo de créditos a baja tasa de interés. A partir de este incentivo, se han creado miles de empleos. Y se contribuye cada año en millones y millones de dólares en impuestos. Y todos los balances indican que la morosidad de este grupo no pasaba del 1%”, explicó el líder de la Coalición Multicultural de Pequeños Negocios de Nueva York.
Según datos de SBA, en el año fiscal 2025 se aprobaron 3,358 préstamos para pequeñas empresas con participación de residentes permanentes legales, lo que representó cerca del 4% de los aproximadamente 85,000 créditos concedidos.
Otro riesgo
Ante esta medida los negocios de inmigrantes dependerán solo de financiamiento privado, que suele tener tasas más altas y requisitos más estrictos, eso implica que los empresarios y comerciantes que tienen solo una tarjeta verde, tendrían que buscar alternativas locales, como microcréditos, subvenciones municipales, o préstamos de cooperativas de crédito locales.
Para el presidente de la Asociación de Pequeños Negocios y Bodegas de NY (BSBG) Francisco Marte, esta norma federal podría empujar a la banca privada y otras corporaciones de crédito a también a cancelar créditos o poner más trabas a los residentes permanentes.
“Esto lamentablemente podría generar un efecto dominó de una manera injusta y especialmente sin prever que se está cortando las posibilidades de crecimiento a las empresas que más emplean personas en Nueva York”, indicó el líder de BSBG.
Estadounidenses primero
Por su parte, Kelly Loeffler, administradora de la SBA, indicó que la medida extiende una decisión anterior que ya había excluido a empresas con propietarios extranjeros de los principales programas de crédito de la agencia.
“El mes pasado, dejamos claro que no permitiríamos a los extranjeros acceder a nuestros programas principales de préstamos para pequeñas empresas, ahora ampliamos esa política para incluir todos los préstamos garantizados por la SBA. Debemos priorizar a los ciudadanos estadounidenses que están creando empresas y generando empleos en el país”, declaró la funcionaria citada en un comunicado de prensa.
Al igual que esta medida ya vigente, el gobierno federal está implementando medidas para restringir el acceso de no ciudadanos a beneficios federales, como reducir el acceso de inmigrantes (incluso legales) a programas de salud como Medicaid y subsidios del Affordable Care Act, y una posible ampliación de la regla de “carga pública”.
Además, se analizan controles a la ayuda federal de la vivienda pública, restricciones a créditos fiscales para personas sin estatus legal.
El objetivo general se enmarca en el eslogan ‘estadounidenses primero’.
Un grupo de legisladores neoyorquinos, encabezados por la congresista de Brooklyn Nydia Velásquez, en un comunicado reaccionaron advirtiendo que esta política limitaría el acceso al capital, justo cuando las pequeñas empresas ya enfrentan dificultades bajo las políticas económicas de la administración Trump.
«En un momento en que las políticas arancelarias y comerciales del presidente están ejerciendo una inmensa presión sobre las pequeñas empresas de Estados Unidos, la SBA debería centrarse en reducir las barreras y ayudar a que más pequeñas empresas accedan a estos importantes programas», escribieron los legisladores.
¿Qué cambió?
- Los residentes permanentes podían ser dueños de empresas que solicitaran préstamos SBA.
- Con la nueva política ahora los portadores de una tarjeta verde ya no pueden tener ningún porcentaje de propiedad en una empresa que solicite préstamos 7(a) o 504.
- Incluso 1% de participación de un residente permanente descalifica a la empresa para estos préstamos.
El dato:
- 2.4 millones de pequeñas empresas hay en Nueva York, lo cual representa el 99.8% de todos los negocios del estado. Esto equivale al 7% de todas las pequeñas empresas de Estados Unidos, significando además el principal motor en la creación de nuevos empleos.
Fuente informativa…
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