Gran parte de los centros de acopio no tienen por ahora capacidad para recibir más ayuda, pero requieren voluntarios para organizar las donaciones
La solidaridad de la diáspora venezolana con la tragedia que golpea a su país no solo se puso a prueba en las últimas horas: la rebasó por completo. Para este martes, la mayoría de los 40 centros de acopio distribuidos en los cinco condados de la Gran Manzana y Nueva Jersey, ya no contaban con espacio físico para recibir más donativos.
La totalidad de los restaurantes venezolanos de Nueva Jersey y Nueva York habilitaron sus espacios para recibir ayuda, sin imaginar que lo que llegaría sería una avalancha de insumos médicos, medicinas, alimentos y equipos de todo tipo. Ahora el reto es otro: clasificar, empacar y trasladar todo ese cargamento hasta su destino final, una tarea que demandará un gran esfuerzo logístico y más manos voluntarias.
La coalición de organizaciones venezolanas que se unieron a esta campaña reiteran que antes las dimensiones de esta tragedia apenas este ciclo se trata del primer paso. En las próximas horas se estará actualizando la lista de los centros de acopio que están disponibles.
Quienes en este momento quieran hacer donativos pueden acudir a Llullas en la 169 de la Avenida Graham en Brooklyn en donde el propietario informó en redes sociales que les fue prestado un gran almacén para seguir recibiendo apoyo.
Ante este panorama, se recomienda a quienes deseen colaborar que llamen antes por teléfono a los centros de acopio para confirmar si todavía están recibiendo donativos.
Las organizaciones coinciden en que, en esta primera fase de la campaña, lo que más se necesita son voluntarios para clasificar y empacar la mercancía, además de cajas (preferiblemente las distribuidas por Home Depot tamaño M) y cintas adhesivas 3M grises.
Esta movilización solidaria responde a la peor catástrofe natural que ha vivido Venezuela en años.
El pasado miércoles 24 de junio, dos terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 sacudieron la costa central del país, con el estado La Guaira como la zona más golpeada, lo que llevó a la declaratoria de zona de desastre.
Vendrá otra etapa de ayuda
En redes sociales, la propietaria de Clasic Arepas, en Manhattan, informó que por ahora no podrán aceptar nuevas donaciones.
“Seguiremos informando cuáles serán los siguientes pasos para ayudar a nuestra gente“, señaló.
La misma situación se vivió en el restaurante El Budare, de Jackson Heights, donde un cartel advertía a los donantes que el local ya no tenía espacio disponible.
“No nos imaginamos algo así”
En Astoria, la pastelería Johannes Bakery and Coffee vivió un escenario similar. Su propietario, Jhoannes Estupiñán, reportó este lunes que su local también superó su capacidad de almacenamiento.
“Nos da un poco de pena, tenemos que ser realistas con el espacio. Preparar las cajas en el warehouse es el gran reto. Pero además tenemos una buena noticia: recibimos un donativo de 50.000 dólares en medicamentos. Ahora nuestro reto es cómo transportarlo. Estamos con las organizaciones ajustando estos detalles“, relató el emprendedor gastronómico, quien ya acumula seis paletas de insumos listas para enviar.
“Gracias a todos. Demasiados voluntarios, demasiadas donaciones. De verdad que no nos imaginamos algo así. Gracias a todos los latinos porque vinieron de todos lados”, agregó en su cuenta instagram.
Estupiñán precisó además que, ante el volumen de mercancía y el colapso de los espacios de almacenamiento, su local solo está recibiendo voluntarios por el momento.
El espíritu de NY
Entre quienes se acercaron a aportar su donativo estuvo la colombiana Rosario Campos, quien vivió diez años de su infancia en Venezuela. “Este es siempre el espíritu de Nueva York ante las adversidades: abrir los brazos y poner el hombro. Pero lo que he visto con los venezolanos es impresionante. Me atrevo a asegurar que en cuestión de horas se reunieron insumos para abastecer a todos los hospitales en crisis”, afirmó.
Campos recordó con cariño su paso por el país caribeño: “No tengo un solo recuerdo de rechazo cuando viví allí, cuando era extranjera. En los años 80 ese país era una fiesta, la gente divertida, amable, que solo quería pasarla bien”.
Mientras los centros de acopio analizan cómo reorganizar sus espacios y coordinar la logística de envío, una certeza queda clara tras estas primeras horas: la comunidad venezolana en Nueva York, y quienes se solidarizan con ella, respondieron con una generosidad que superó cualquier cálculo inicial.
¿Dónde se requieren voluntarios para empacar?
- Jhoanes Bakery Café: 33-04 de la Avenida Broadway, Astoria, NY 11106
- 38-16 de la calle108 en Corona, Queens, NY 11368
- Aid for Life:131 Varick St Suite 1007, Manhattan NY
- Guacuco: Bed- Stuy 360 de la Avenida Throop, Brooklyn, NY 11221.
Fuente informativa…
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