Líderes de asociaciones de supermercados y bodegas promueven subsidios para abaratar el costo de los productos de la canasta básica
Los pequeños y medianos comerciantes de alimentos en la Gran Manzana, se están agrupando en un solo bloque para hacerse escuchar y promover lo que describen como una receta más efectiva y con efectos realmente masivos, para bajar los precios de la canasta básica: fortalecer a cientos de negocios ya existentes en lugar de dirigir millones en un mercado municipal subsidiado, que a juicio de líderes gremiales, será una inversión altísima que será como sacar “un vaso de agua del mar” para enfrentar la inflación.
Y es que el reciente anuncio del alcalde Zohran Mamdani sobre la apertura del primer mercado de comestibles municipal en East Harlem (El Barrio), ya conocido popularmente como ‘marqueta municipal’, cayó en un terreno polarizado: aplaudido por quienes cada vez menos, pueden llenar carritos de supermercados y rechazado por los propietarios de negocios de alimentos.
El primero de los cinco centros de su tipo, que se programan para los próximos años para proveer productos alimenticios esenciales a precios significativamente inferiores a los del mercado convencional, se abrirá en terrenos de ‘La Marqueta’ un mercado público de vendedores ubicado en un entorno socioeconómico donde el ingreso promedio de los residentes es un 50% menor al del resto de Manhattan. De hecho, se levantará en el corazón de inmensos complejos de vivienda pública.
Desde que este tipo de mercado municipal fue asomado por el mandatario municipal en su campaña, enfrenta la firme oposición de varias asociaciones comerciales y bodegueros, quienes ahora mueven los hilos para que la Ciudad analice medidas más amplias en su agenda de asequibilidad, sin que eso signifique dar un golpe certero que termine de sacar del juego a dueños de negocios que mes a mes deben lidiar con la ola inflacionaria, regulaciones, altas facturas de electricidad, rentas estrafalarias y ganancias pírricas.
“Nosotros los dueños de supermercados somos parte también de esas familias de Nueva York que se esfuerzan y tenemos grandes problemas para mantener en pie nuestros negocios. Por lo cual, en este punto sólo exhortamos al alcalde a que no nos ignore, como hasta ahora”, reaccionó Antonio Peña, portavoz de la Asociación Nacional de Supermercados (NSA).
Nosotros los dueños de supermercados somos parte también de esas familias de Nueva York que se esfuerzan y tenemos grandes problemas para mantener en pie nuestros negocios. Por lo cual, en este punto sólo exhortamos al alcalde a que no nos ignore, como hasta ahora”
Sin gran impacto
Tanto los voceros de la NSA como las diferentes asociaciones que reúnen a los bodegueros, coinciden en que la instalación de mercados de este tipo, representará una inversión multimillonaria muy focalizada, que no tendrá gran impacto en reducir los costos de la canasta básica de la mayoría de los neoyorquinos.
“Resulta ilógico que inviertas $30 millones en instalar un mercado que solo impactará a personas de un vecindario, cuando nosotros tenemos ideas más innovadoras de subsidios a los pequeños y medianos comerciantes de alimentos que podrían ser algo realmente de alcance masivo. Un esquema en donde todos vamos a ganar”, insistió Peña.
Según balances de la NSA ya existen cinco tiendas de comestibles en un radio de dos manzanas respecto a la ubicación propuesta en el emblemático local de La Marqueta, situada en Park Avenue, cerca de la calle 115 Este. Y un total de 15 tiendas en un radio de cinco manzanas.
Los portavoces de varias organizaciones comerciales, entre ellas la Asociación Nacional de Supermercados (NSA), el Grupo de Bodegas y Pequeños Negocios de NY, la Unión de Bodegueros de América (UBA) y la recién conformada Alianza de Cámaras Étnicas de Comercios de NY tienen la certeza de que este grupo de negocios en El Barrio recibirán una estocada mortal.
La preocupación radica en que la iniciativa municipal en ‘La Marqueta’ instalará un supermercado con precios proyectados hasta un 50% por debajo de la oferta regular.
Los comerciantes consideran irónico que se utilizará el dinero de los mismos contribuyentes y pequeños empresarios para financiar un modelo de mercado multimillonario, que según lo observado en ciudades como Kansas City o Baldwin en Florida, ha resultado ser un fracaso financiero y operativo.
Asimismo, Antonio Peña, portavoz de la NSA, insiste en que esa inversión onerosa en un solo punto de la ciudad, tendrá impactos mínimos para la mayoría de los neoyorquinos en comparación con la posible destrucción del tejido comercial existente en El Barrio, que se revertirá en pérdida de cientos de empleos.
Llamado de auxilio
Los líderes gremiales advierten que esta “competencia desleal”, tras el plan del mandatario municipal, ignora los altos costos operativos que ya asfixian a los bodegueros y otros comerciantes, tales como rentas estrafalarias de hasta $50,000, incrementos en seguros del 125% y facturas de electricidad que superan los $15,000 mensuales.
En lugar de este modelo, estos gremios ya le han hecho un llamado de auxilio a la presidenta del Concejo Municipal, Julie Menin, para que escuche soluciones alternativas como subsidios directos a productos de la canasta básica en los comercios ya establecidos, lo cual permitiría bajar los precios de manera masiva, sin empujar al cierre a negocios.
“Por supuesto nosotros queremos ofrecer mejores servicios y mejores precios. Nosotros no especulamos, ni abusamos de nuestros clientes. Todo lo contrario, nos esforzamos mucho para mantenernos de pie. Pero lo justo es que la Ciudad nos tome en cuenta. No que nos eche por la borda”, subrayó Peña.
Según el modelo, la Ciudad será propietaria de la tierra y cubrirá los gastos generales, como el alquiler y la construcción. Un operador privado, seleccionado a través de una solicitud de propuestas, gestionará las operaciones diarias y se le exigirá contractualmente que transfiera los ahorros directamente a los clientes en una canasta central de productos básicos cotidianos.
“Este tipo de mercados subsidiados por gobiernos y estados no ha resuelto en lo absoluto el problema de la asequibilidad en ningún lugar del mundo. No hay un solo ejemplo exitoso en los países comunistas en donde se ha aplicado. Su impacto será más propagandístico que otra cosa"
“Nos mintieron”
El propietario de un deli a pocas cuadras de ‘La Marqueta’, quien prefirió mantener su nombre en reserva, comentó que en los últimos años ante los altos costos operativos y las mínimas ganancias, se ha sentado varias veces con su familia a considerar el cierre. Los vientos del nuevo centro de comestibles municipal al parecer le ponen el acelerador a esa decisión.
“Son casi 20 años aquí en este negocio familiar y después de la pandemia ha sido todo muy complicado. Por cualquier cosita nos ponen multas. Cuando ahora en el verano empiecen a llegar los recibos de electricidad, entonces debes tomar la decisión de parar la compra de cierta mercancía. A eso súmale los robos y los altos impuestos”, destacó el comerciante hispano.
Los portavoces de las asociaciones comerciales de Nueva York aducen que ya tienen la experiencia de lo que ha pasado en algunos vecindarios, en donde se han instalado grandes almacenes como Target o Walmart.
En este sentido, el dominicano Francisco Marte, líder de la Asociación de Pequeños Comercios y Bodegas de Nueva York expresa con preocupación que el alcalde haya mentido abiertamente durante la campaña sobre los puntos en los cuales se instalarían estos mercados municipales.
En efecto, en varias entrevistas con medios locales Mamdani aseguró que este programa alimenticio se erigiría únicamente en localidades consideradas como “desiertos alimentarios”, es decir en donde comunidades no tienen fácil acceso a alimentos.
Además le preocupa que detrás de esta iniciativa, existe un lenguaje que proyecta que los comerciantes neoyorquinos son “unos opresores y abusadores que castigan” a los consumidores con altos precios.
“Este tipo de mercados subsidiados por gobiernos y estados no ha resuelto en lo absoluto el problema de la asequibilidad en ningún lugar del mundo. No hay un solo ejemplo exitoso en los países comunistas en donde se ha aplicado. Su impacto será más propagandístico que otra cosa. Cuando vemos la millonada que se va a invertir versus sus efectos reales, nos damos cuenta que no hay una comprensión real de este problema. Y que no hay interés hasta ahora en incentivar a los pequeños negocios a sobrevivir”, agregó Marte.

Competir con el gobierno
Por su parte, Radhames Rodríguez, presidente de la Unión de Bodegueros de América (UBA) recordó que cuando ofreció su respaldo al alcalde Mamdani durante la campaña electoral, lo hizo bajo la condición de que a futuro su agenda de asequibilidad, no afectara a los emprendedores que sostienen a la economía local.
El portavoz de UBA que agrupa a centenares de bodegas de la Gran Manzana, se alineó con sus colegas al reforzar que si la Administración Municipal quiere en realidad reducir los costos de los alimentos, debe crear subsidios directos a los pequeños negocios, reducir los impuestos y crear incentivos para que estos negocios puedan ofrecer productos más baratos.
“No es justo que ahora tengamos que competir con el mismo gobierno, al que hemos contribuido con nuestros impuestos, licencias y tantos sacrificios. Deben fortalecernos. No desplazarnos”, aseveró Rodríguez.

“Que instalen varias”
La residente de Harlem, la dominicana Deisy López, mientras terminaba una larga jornada de búsqueda de precios para complementar un mercado de verduras, halagó la medida anunciada por el mandatario municipal.
“A muy pocos le alcanza el dinero en esta ciudad para comer bien. La canasta alimentaria es altísima. Ojalá instalen muchos sitios como eso que anunciaron. Yo trabajo como asistente domiciliaria y es muy duro completar un buen mercado, especialmente durante los últimos meses que todo está aumentando más rápido que nunca”, comentó la isleña.
Los precios de alimentos han subido en la ciudad de Nueva York en 30% desde 2019 y más de 56% en la última década, de acuerdo con datos de la contraloría estatal.
Un nuevo reporte presentado por la organización No Kid Hungry Nueva York, reveló que durante el último año 67% de los neoyorquinos tuvieron que elegir entre comprar suficientes alimentos y cubrir otras necesidades básicas.
En este escenario, Julie Su, vicealcaldesa de Justicia Económica de la Ciudad de Nueva York defiende esta iniciativa bandera en la agenda de asequibilidad del alcalde.
“La justicia económica significa asegurarse de que las necesidades básicas de la vida comenzando con los alimentos, sean asequibles y accesibles en todos los distritos. La iniciativa de tiendas de comestibles de propiedad de la ciudad es un elemento central de nuestra agenda de justicia económica porque aborda la asequibilidad, la dignidad de los trabajadores y la vitalidad del vecindario al mismo tiempo”, concluyó.
Lo que se sabe:
- 9,000 pies cuadrados tendrá la tienda en East Harlem en terrenos de ‘La Marqueta’. Todo se construirá desde cero y se espera abra a fines de 2027. La administración de Mamdani planea construir una tienda en cada condado para el final de su primer mandato.
- $70 millones en fondos de capital se estiman para el desarrollo de los cinco sitios diseñados para reducir los precios de los productos básicos mediante el uso de la propiedad pública para eliminar los costos que actualmente se transmiten a los consumidores.
- 30% a 50% por debajo del precio regular tendrá un paquete de productos básicos de la cesta alimentaria.
Sigue leyendo:
Fuente informativa…
#Pequeños #comerciantes #NYC #unen #contra #las #marquetas #municipales #muestran #receta #para #bajar #los #precios

